Salón del libro de Paris: La escena de la Novela Negra

por Pilar MARTINEZ

Este año estuvimos presentes en el Salón del Libro de Paris, y hemos querido compartir nurestra experiencia con algunas breves entradas en el blog. Esperamos que les gusten y claro, ¡también esperamso sus comentarios!

Los encuentros son breves: una hora, preguntas del público incluídas. Así que en regla general uno siempre se queda con ganas de más. En el primer encuentro al que fuimos la discusión giró en torno a una pregunta: ¿Escribir para desaparecer mejor?

Como el género de Novela negra permite de tratar un enorme abanico de temas, la trampa se sitúa en mantener el ritmo, la tensión. ¿Puede el escritor desaparecer en sus intrigas? Para Arno Bertina eso no es posible. el escritor no puede desaparecer en su libro puesto que “Todo es ficción. Lo real no existe, sino que está constituído por nuestra percepción y por cómo lo contamos.” Así pues y puesto que nada existe, el escritor no puede desaparecer en su obra ya que es él quien la ha creado. Su punto de vista coincide con el del escritor  Nicolas Richard para quién la escritura de Novela Negra es un arma de dos filos, una tension constante ya que “En la Novela Negra hay siempre dos dimensiones. Por un lado está la historia, lo que cuenta el libro. Y por el otro el deseo del escritor de llevar las cosas a un nivel más complejo.

Nicolas RICHARD, moderador y Arno BERTINA.

Entrada a la escena de la Novela Negra

Moderadora, Sandrine COLLETTE, Víctor DEL ARBOL y su traductora.

Y es justamente de esta complejidad que hablaron Victor Del Arbol y Sandrine Collette, ambos en la lista de finalistas para el Premio Prix SNCF de Novela Negra. Ellos se concentraron, en este segundo encuentro en el interés y el lugar de la Historia personal y colectiva en la escritura del género negro.  Collette más intimista, escribe novelas de atmósfera rural mientras que Del Arbol utiliza la Historia para dar una dimensión más humana a sus personajes. Para él es importante tomar en cuenta los eventos históricos puesto que “A las personas se les conoce à través de lo individual, pero se les comprende à través de lo colectivo.” así él no escribe sobre la Historia de Rusia, de España o de Argentina, sino sobre la historia de los rusos, los españoles, los argentinos. 

Mientras que Collette se inventa familias numerosas para poder “no matar a todos. Es decir, salvar a algunos.” Del Arbol no duda en poner en relación a personajes disparejos a primera vista pero que se ven ligados por los eventos colectivos. Con la escritura, Del Arbol dice haberse dado cuenta de que “La literatura negra no es la que tiene que ver con el crimen o la violencia, sino que tiene que ver con la infelicidad.”

Sin embargo para ambos escritores hay un punto de ruptura: la familia. Es en la familia donde se crean los problemas y los traumas, pero también las fuerzas y los valores. Así Collette crea familias disfuncionales y Del Arbol pone en la escene a familias que han sido confrontadas a la pérdida y al sufrimiento incluso a infancias rotas, robadas o perdidas.
Dijo que después de lo que ha visto, para él “El acto mâs heróico de un adulto es mantener la fe en la vida a pesar de que le hayan robado la infancia.” Así para él escribir no es una opción, sino una forma de aprehender la realidad ya que “El escritor no tiene más que une herramienta para intentar comprender el mundo y esa es la palabra.” Y es en esa comprensión que se comparte y se crea pues finalmente “La literatura siempre, como el arte, intenta transmitir la trascendencia del ser humano.