Librero en la era digital

Crónicas de Junio

Los libros más reseñados en la blogósfera del mes de junio. Haz clic sobre el título en la figura para ir a la página del libro.

“Belgravia” de Julian Fellowes

Del creador de Downton Abbey, Julian Fellowsnos llega Belgravia.

<< La noche del 15 de junio de 1815 la flor y nata de la sociedad británica se reúne en Bruselas para celebrar una fiesta que se convertirá en una de las más trágicas de la historia: el baile de gala de la duquesa de Richmond en honor del duque de Wellington. Al día siguiente, muchos de los apuestos jóvenes que han acudido a la recepción se encontrarán luchando, y muriendo, en el campo de batalla de Waterloo.

Para la joven Sophia Trenchard, la bella hija de un próspero comerciante, esta es la noche que lo cambiará todo. Pero solo veinticinco años más tarde, cuando los ambiciosos Trenchard se muden al nuevo barrio de moda en Londres, Belgravia, comenzarán a conocerse las repercusiones de ese momento. Porque en este incipiente mundo, en el que los emergentes nuevos ricos se codean con la más arraigada aristocracia, hay quienes prefieren que los secretos del pasado sigan enterrados. >>

 

Puedes leer un extracto de la novela aquí abajo o también si quieres, puedes pasearte por nuestra sección de ficción histórica dedicada al siglo XIX haciendo clic sobre este conjunto de palabras que hicimos tomando las más utilizadas en la novela de Belgravia:

 

EXTRACTO: El baile antes de la batalla

El pasado, como tantas veces nos han contado, es un país extranjero donde las cosas se hacen de manera distinta. Puede que esto sea cierto. De hecho, es cierto de forma patente cuando se trata de moral y de costumbres, del papel de la mujer, del gobierno de la aristocracia y de un millón más de elementos de nuestras vidas diarias. Pero también hay similitudes. La ambición, la envidia, la ira, la avaricia, la bondad, la abnegación y, sobre todo, el amor han sido siempre motivaciones igual de poderosas que ahora. Esta historia habla de personas que vivieron hace dos siglos y, sin embargo, muchos de sus anhelos, de sus agravios, de las pasiones que ardían en sus corazones se parecían en gran medida a los que vivimos hoy, en nuestros días…

No parecía un país al borde de la guerra; menos aún la capital de un país desgarrado de un reino y anexionado a otro menos de tres meses antes. Bruselas en junio de 1815 podía haber pasado por una ciudad en fête, con concurridos puestos de vivos colores en los mercados y coches abiertos pintados en tonos alegres recorriendo deprisa las avenidas, transportando a grandes damas y a sus hijas a compromisos sociales de suma importancia. Nadie habría sospechado que el emperador Napoleón avanzaba con su ejército y podía acampar a las afueras de la ciudad en cualquier momento.
Nada de esto resultaba de gran interés para Sophia Trenchard mientras se abría paso entre el gentío con un gesto de determinación que hacía difícil creer que tuviera solo dieciocho años. Como cualquier muchacha de buena familia, y con mayor razón por encontrarse en tierra extranjera, iba acompañada de su doncella, Jane Croft, de veintidós años, cuatro más que su señora. Aunque si hubiera hecho falta decir cuál de las dos tendría que proteger a la otra de un encontronazo con un transeúnte habría sido Sophia, que parecía dispuesta a todo. Era bonita, muy bonita incluso, con esa fisonomía británica clásica de pelo rubio y ojos azules. Pero el gesto decidido de su boca dejaba claro que no era una joven que necesitara el permiso de mamá para embarcarse en una aventura.
—Date prisa o se habrá ido a almorzar y habremos venido en balde.
Estaba en ese momento de la vida que casi todos debemos atravesar, cuando la infancia ha quedado atrás y una falsa madurez, libre aún de las trabas de la experiencia, le da a uno la sensación de que cualquier cosa es posible, hasta que la llegada de la verdadera edad adulta demuestra de manera concluyente que no es así.
—Voy lo más deprisa que puedo —murmuró Jane y, como para probar sus palabras, un húsar apresurado la empujó y ni siquiera se detuvo a averiguar si le había hecho daño—. Esto parece una batalla campal.
Jane no era una belleza, como su joven señora, pero tenía un rostro vivaz, fuerte y rubicundo, más idóneo acaso para recorrer caminos rurales que las calles de una ciudad.
Era una muchacha decidida y a su joven señora le gustaba por ello.
—No te dejes avasallar.
Sophia casi había llegado a su destino, después de dejar la calle principal y entrar en un patio que en otro tiempo pudo haber sido un mercado de ganado, pero ahora había sido requisado por el ejército y convertido en lo que semejaba un depósito de suministros. Grandes carromatos descargaban estuches, sacas y cajas que se transportaban a almacenes de los alrededores y había lo que parecía ser una marea constante de oficiales de todos los regimientos que conversaban y en ocasiones discutían mientras se desplazaban en grupos. La llegada de una mujer joven y atractiva con su doncella despertó, como es natural, cierto grado de atención y las conversaciones, por un instante, disminuyeron y casi cesaron.
—Por favor, no se molesten —dijo Sophia mirando tranquilamente a su alrededor—. He venido a ver a mi padre, el señor Trenchard.
Un hombre joven se adelantó.
—¿Conoce el camino, señorita Trenchard?
—Sí, gracias.
Se dirigió hacia una entrada de aspecto ligeramente más importante del edificio principal y, seguida de la trémula Jane, subió las escaleras hasta el primer piso. Allí encontró a más oficiales, al parecer esperando a ser recibidos, pero era una norma que Sophia no tenía intención de acatar. Abrió la puerta.
—Quédate aquí —ordenó.
Jane dio un paso atrás, bastante complacida con la curiosidad de los hombres.
La habitación en la que entró Sophia era grande, luminosa y amplia, con un hermoso escritorio de suave caoba y otros muebles de estilo acorde, pero era un espacio destinado a los negocios más que a la vida social, un lugar para trabajar, no para divertirse. En un rincón, un hombre corpulento de cuarenta y pocos años estaba sermoneando a un oficial de uniforme reluciente.
—¿Quién demonios ha venido a interrumpirme? —Se giró, pero al ver a su hija su estado de ánimo cambió y una sonrisa cariñosa iluminó su cara roja de enfado—. ¿Y bien? —dijo, pero la hija miró al oficial. El padre asintió—. Capitán Cooper, si me disculpa…
—Por supuesto, Trenchard.
—¿Cómo que Trenchard?
—Señor Trenchard. Pero necesitamos la harina esta noche. El oficial al mando me hizo prometer que no volvería sin ella.
—Y yo prometo hacer todo lo que esté en mi mano, capitán. —Saltaba a la vista que el oficial estaba irritado, pero tuvo que contentarse con esa respuesta porque no iba a recibir otra mejor. Se retiró con una inclinación de cabeza y el padre se quedó a solas con su hija.
—¿La tienes? —Su nerviosismo era palpable. Había algo conmovedor en su entusiasmo: ese rollizo, casi calvo maestro de los negocios de repente se mostraba tan excitado como un niño la víspera de Navidad.
Muy lentamente, alargando el momento al máximo, Sophia abrió su ridículo y sacó con cuidado unas tarjetas de cartón blanco.
—Tengo tres —contestó, saboreando su triunfo—. Una para usted, una para mamá y una para mí.
Casi se las arrancó de la mano. De llevar un mes sin comida ni agua no habría estado más ansioso. La caligrafía era sencilla y elegante.

El padre miró la tarjeta.
—Supongo que lord Bellasis sí estará invitado a cenar.
—Es su tía.
—Claro.
—No habrá cena. Por lo menos no una formal. Solo la familia y unos pocos conocidos que están alojados en la casa.
—Siempre dicen que no hay cena, pero luego suele haberla.
—¿No esperaría usted que nos invitaran?
Lo había soñado, pero no lo había esperado.
—No, no. Esto es más que suficiente.
—Dice Edmund que después de medianoche habrá sobrecena.
—No le llames Edmund delante de nadie que no sea yo. —Con todo, su estado de ánimo seguía siendo alegre, la decepción momentánea ya sustituida por el pensamiento de lo que les deparaba el futuro—. Tienes que volver con tu madre. No le va a sobrar tiempo para los preparativos.
Sophia era demasiado joven y estaba demasiado llena de confianza inmerecida para ser consciente de la magnitud de lo que había logrado. Además, era más práctica para aquellas cuestiones que su deslumbrado padre.
—Es tarde para encargar nada a medida, papá.
—Pero no para hacer unos arreglos.
—No va a querer ir.
—Sí va a querer, porque tiene que hacerlo.
Sophia hizo ademán de ir hacia la puerta, pero le vino a la cabeza otro pensamiento.
—¿Cuándo se lo decimos? —inquirió mirando a su padre.
La pregunta pilló a este por sorpresa y empezó a juguetear con la leontina de oro de su reloj de bolsillo. Fue un momento incómodo. Las cosas eran exactamente igual que un instante antes, y sin embargo, de alguna manera, el tono y el significado habían cambiado. Cualquier observador externo se habría dado cuenta de que el tema tratado de pronto era algo más serio que la elección de vestido para el baile de la duquesa.
Trenchard fue de lo más rotundo en su respuesta.
—Aún no. Hay que hacerlo todo en el momento oportuno. Que él nos dé las indicaciones. Ahora vete. Y dile a ese cretino que pase.
La hija hizo lo que le pedía y salió de la habitación, pero en su ausencia James Trenchard siguió extrañamente distraído. De la calle llegaron gritos y se acercó a la ventana para mirar a un oficial y a un tendero discutir.
Luego se abrió la puerta y entró el capitán Cooper. Trenchard le saludó con una inclinación de cabeza. Era el momento de volver al trabajo.

Por último, te invitamos a conocer el catálogo de Editorial SUMA haciendo clic aquí.

¡No dudes en dejarnos tus comentarios y compartir tu experiencia lectora!

PM

Crónicas de mayo

Como cada mes, te presentamos de forma divertida los libros más reseñados y comentados por los periódicos, la crítica e internet. Te recordamos que todos ellos los puedes encontrar día a día en nuestra sección “Leídos en la web“. Por último, si quieres ver un libro en particular, haz clic sobre su nombre.

Zoom a “Si no despierto” de Lauren Oliver

La escritora estadounidense Lauren Oliver es la autora de esta novela juvenil de super ventas que ha sido recientemente estrenada en la pantalla grande.

Para Samantha Kingston, una de las chicas más populares del instituto, el viernes 12 de febrero debería ser un día más en su fácil vida. Y lo es, hasta que esa noche muere en un terrible accidente. Pero Samantha vuelve a despertar una y otra vez en la mañana del viernes 12 de febrero, reviviendo hasta siete veces el que debía ser el último día de su vida. Tiene una semana por delante para darse cuenta de que en su mano está realizar pequeñas modificaciones… que pueden cambiarlo todo.

Para darte una idea del tono del libro, te compartimos una nube de palabras con las más usadas en el texto

Para ir a la noticia del libro basta con que hagas clic en la portada:

 

Te invitamos igualmente a que conozcas nuestra sección de Novela Juvenil haciendo clic aquí.

 

Y por supuesto, te compartimos la banda de la película:

Crónicas de abril

Como cada mes, te presentamos de forma divertida los libros más reseñados y comentados por los periódicos, la crítica e internet en el pasado mes. Para ir a la noticia de un libro en particular, haz clic sobre su nombre.

Novelas negras, policiacas, de misterio, de la A a la Z

De la A a la Z, el especial de Novela Policiaca, negra y de misterio. Para encontrar el libro que hemos seleccionado,  ve a la lista de definiciones y haz clic sobre la palabra que te ha llamado la atención.

Misterio y sorpresa 😉

Asesino:
Pieza clave del género. Si la trama está bien hecha puede que no te lo esperes. O al revés y puede que sí. Puede ser uno o varios, o nadie. Hay tantas posibilidades como libros.

Bala:
Los casquillos y el calibre suelen ser elementos importantes a la hora de seguir las pistas.

Cuerpo:
Del delito o el de una mujer fatal, según los gustos.

Delito:
Sin pruebas no hay delito, ¿cierto?

Escena:
Esa en la que los personajes de CSI encuentran todas las pruebas necesarias para atrapar al culpable, pero que en la literatura nos transporta mucho más allá de una prueba de ADN.

Fuga:
De prisioneros, de información o de dinero. Buena o mala, depende del punto de vista.

Guantes:
Para evitar dejar huellas, mancharse las manos o golpear al descarado que insinúe que la falda está muy corta.

Huella:
Dactilar casi siempre, pero puede ser de un zapato o de un cuchillo o de cualquier cosa que el autor imagine.

Inspector:
Figura clave del género.

Juez:
Porque no sólo hay que dictar sentencia, también hay que firmar órdenes de arresto, autorizaciones de cateo, peticiones y muchas cosas más, ¿no?

Kilo:
de oro, de mercancía, de plomo… ¿en qué pensaron ustedes?

Linterna:
Herramienta básica en cualquier entrada ilegal a cualquier sitio.

Mentira:
Piadosa o no, puede cambiar todo el curso de una investigación.

Noche:
Eterna cúmplice de todo tipo de actos inconfesables.

Obscuridad:
Ahí donde suelen esconderse las verdades hasta que alguien logra sacarlas a la luz.

Policía:
Un elemento del género que no podíamos omitir en este alfabeto.

Quién:
Es la pregunta que nos hacemos todos: ¿quién es el culpable, quién sabía, quién los va a sacar de esta?

Rastro:
Lo que hay que borrar si uno no quiere tener problemas después. O lo que hay que seguir si se quiere saber un poco más. Depende de qué lado se esté.

Sangre:
Azul, noble, pura, en las manos, en el piso, en el laboratorio de pruebas.

Tráfico:
De influencias, de dinero, de drogas, de armas. En general, algo de lo que uno debe alejarse.

Urgencia:
Nunca es buena. Y por lo general, citando a Mafalda: lo urgente le quita tiempo a lo importante. Hasta en la literatura policiaca.

Violación:
A la ley, a las reglas, al protocolo o a una mujer. Por lo general, una palabra odiosa.

Whisky:
Lo que hay que tomarse a veces para aclararse las ideas o entrar en calor. O hasta para taparle el ojo al macho si uno anda de encubierto.

Xenofobia:
Cáncer de la sociedad actual que se controla (y a veces hasta se cura) poniéndose realmente en los zapatos de los demás.

Yacer:
De preferencia hay que evitar encontrarse en esa situación. No suele ser algo bueno.

Zanja:
Lugar en donde uno puede amanecer si se topa con la gente equivocada. También puede servir como refugio o escondite. En todo caso, es un lugar a evitar.

Selección de San Valentín

Que estes con o sin pareja, siempre es bueno recordar que la fuerza del amor puede mover el mundo. Y como amores hay muchos, te presentamos una selección de lecturas que hablan de una forma u otra, de ese maravilloso sentimiento. Atención, no todo tiene final feliz, pero, amar siempre vale la pena ¿o no?

 

 

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No es sorpresa para nadie que en Feedbooks Español somos grandes fans de Nadeem Aslam, y que cualquier libro de este escritor, además de ser un valor seguro, tiene como eje principal y pese a todos los horrores que puede llegar a relatar, el profundo sentimiento del amor.
Así pues no nos queda más que incluir su más reciente libro en nuestra lista.

 

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En nuestra entrada de blog de “El amor de la A a la Z” este libro ocupa la letra M de Miedo. Miedo al rechazo, a salir herido, a perder eso que amamos tanto.  Una lectura más que recomendada.

 

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Admitiendo con todo el dolor que este libro lo tuvimos rezagado un buen rato porque a nadie le gustó la portada (si, lo sabemos, pecado mortal) no podemos sino prevenirlos: no comentan nuestro error y anímense a la lectura de esta novela llena de amor. De amor por los libros, por los amigos y por la vida en general.

 

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De este libro les hemos hablado bastante, en el blog presentamos una entrevista a la autora, el mapa de Madrid con los lugares de los que habla el libro y una lista de música con las canciones mencionadas a lo largo de la novela. Y pues nada, esta lectura la hemos recomendado antes y la seguimos recomendando ahora. Sobre todo si os gusta la novela histórica.

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Por último, hemos incluido esta novela porque a veces es bueno recordar que el amor surge donde menos se le espera y de quien menos uno se imagina.

 

 

“Palabras en mis manos” de Guinevere Glasfurd

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En esta ocasión queremos presentarte el libro de  “Palabras en mis manos” de Guinevere Glasfurd. Una novela histórica que presenta la vida del filósofo bajo un ángulo completamente distnto, visto desde los ojos de su amante y madre de su hija.

Una joven doncella deseosa de aprender. Un ambicioso filósofo en busca de la verdad. Una emocionante historia de sueños y pasiones. En el Ámsterdam del siglo XVII, Helena Jans trabaja como doncella para el señor Sergeant, un famoso librero inglés. Debido a su humilde origen, la pasión de la joven por la literatura, que le lleva incluso a fabricar en secreto tinta de remolacha y a escribir sobre su propia piel, se ve constantemente amenazada por su entorno. Cuando el famoso filósofo René Descartes se instala en la casa para pasar una temporada, el deseo de Helena por seguir aprendiendo y la lucha del pensador por desentrañar los mecanismos de la razón tendrán como resultado un mutuo deslumbramiento que desafiará todas las convenciones de la sociedad de la época.

Palabras en mis manos

Nube de las palabras más utilizadas en el texto

 

Te presentamos también la #EntrevistaExclusiva que le hicimos a la autora al momento de la salida del libro, puedes acceder a ella haciendo clic en el retrato de la autora:

 

Guinevere Glasfurd by Stefano Masse

Guinevere Glasfurd  by Stefano Masse

 

La entrevista tambiénl está en francés y puedes encontrarla haciendo clic AQUI.

Además te proponemos que para ir más lejos y profundizar en la lectura, descargues GRATUITAMENTE “Discurso del método” de nuestra sección de Dominio Público

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Recuerda que Feedbooks es una librería 100% digital pero sobre todo, plurilingüe. Así que también puedes acceder a las obras de Descartes en idioma original:

 

Discours de la méthode
DescartesRègle16,_a Traité de la mécanique et Abrégé de la musique La dioptrique

 

Por último, si estas siguiendo alguno de los Retos de lectura propuestos para este 2017 , te decimos que es un libro ideal para:

  • Reto 50 libros de Libros en el Petate
  • Reto Leemos en digital de Adictos a los libros
  • Reto Autores de la A a la Z de El búho entre libros
  • #RetoGenerico de Libros que hay que leer categorías: Histórico distante o Amoroso.
  • Reto de los Librópatas puntos 2, 7, 9 o 10.

 

Crónicas de enero

Los títulos más en boga en la web durante el mes de enero. Para ir a la noticia del libro, haz clic sobre el título.

La obra de Zygmunt Bauman

Como ya muchos lo saben este lunes partió Zygmunt Bauman, sociólogo y filósofo creador del termino “modernidad líquida”. Conocido por su crítica a la sociedad actual, sus tesis invitan a una reflexión profunda del ser social.
Gran defensor de la acción en el espacio público, Bauman dejó una obra rica y compleja. De la cual nos atrevemos a presentarles algunas frases.

 

  • “La cultura líquida moderna ya no siente que es una cultura de aprendizaje y acumulación, como las culturas registradas en los informes de historiadores y etnógrafos. A cambio, se nos aparece como una cultura del desapego, de la discontinuidad y del olvido.”
  • “No hay modernización (y, por tanto, tampoco forma de vida moderna) sin una masiva y constante producción de basura, entre ella los individuos basura definidos como excedentes.”
  • “Nos hallamos en una situación en la que, de modo constante, se nos incentiva y predispone a actuar de manera egocéntrica y materialista.”
  • “La cultura de la modernidad líquida ya no tiene un populacho que ilustrar y ennoblecer, sino clientes que seducir.”
  • “Además de tratarse de una economía del exceso y los desechos, el consumismo es también, y justamente por esa razón, una economía del engaño.”
  • “La fragmentación amenaza con devenir hegemónica. Y esto tiene consecuencias en el modo en que nos relacionamos con el conocimiento, con el trabajo y con el estilo de vida en un sentido amplio.”
  • “Dicen que su deseo es relacionarse pero en realidad ¿no están más bien preocupados por impedir que sus relaciones se cristalicen y se cuajen?”.
  • “Ésa es la materia de la que están hechos los sueños, y los cuentos de hadas, de una sociedad de consumidores: transformarse en un producto deseable y deseado”.
  • “Los teléfonos móviles ayudan a estar conectados a los que están a distancia. Los teléfonos móviles permiten a los que se conectan… mantenerse a distancia”.
  • “El amor no encuentra su sentido en el ansia de cosas hechas sino en el impulso a participar en la construcción de esas cosas”.
  • “¿Qué tipo de compromiso, si es que lo hay, establece la unión de los cuerpos?”.

 

Si te llama la atención y quieres profundizar en el pensamiento de Bauman, puedes acceder a la noticia de sus libros haciendo clic sobre la portada.

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