Centro Nacional (Francia) del Libro en el Salón de Paris

por Pilar MARTINEZ

Fuimos al escenario del Centro Nacional del Libro (francés) en la Feria de París en un encuentro dónde los escritores Sylvain PATTIEU, Alexandre GEFEN y Eric RERINHARDT, con la moderación de Eduardo CASTILLO hablaron sobre las literatura de reparación.
El tema, después de la reivindicación de las víctimas de acoso que ha dado nacimiento al hashtag #metoo no podría ser más actual:
Escribir para curar al mundo.

Sin embargo, en este intercambio fue más cuestión de reparase a sí mismo frente a la muerte o la amenaza de la muerte. La muerte propia, la de un ser querido o la de una cultura incluso.

En estas literaturas de reparación encontramos actualmente una cantidad enorme de formatos, plataformas, posibilidades. Según el investigador Alexandre Gefen, asistimos, después de la democratización de la lectura en los siglos XIX y XX a una democratización de la escritura.
Por ello, es importante evitar burlarse de las personas que se apropian de la escritura: “Evidentemente que hay un trabajo de la forma que es un oficio. Pero creo que la escritura es accesible a todos.” Con las plataformas como WhatPad y otras redes sociales, foros de discusión y blogs. Esto es particularmente sano, dice en todo ,lo que corresponde al duelo. Según Gefen, en nuestras sociedades requerimos de una narración que nos cuente a nosotros mismos, una forma de contar nuestra historia pues vivimos en un mundo de relatos, no todos literarios por cierto. Y en estas literaturas de reparación, es más fácil construir un relato propio, escrito en “yo”. “Es más fácil escribir en primera persona probablemente porque hay una asignación social del “yo” que nos es propia. Una asignación a ser uno mismo y cuidar lo que nos pertenece.
Pero, a diferencia de la escritura apropiada, la literatura no conoce límites de ese tipo ya que un escritor puede cambiar de sexo, de lengua, de lugar, de país, de planeta… Así pues para Gefen la diferencia principal entre una práctica y otra es que “La literatura es un espacio, una posibilidad de escape a la fatiga de ser uno mismo.

 

Y como es justamente de lo que nos pertenece que hablan las literaturas de reparación, la cuestión del desvelo es oportuna: ¿Qué tanto y cómo mostrarse a uno mismo? Para el escritor Eric Reinhardt, es la relación con los otros lo que marca el límite: “La cuestión ética surge con respecto al otro. Las anécdotas que tiene que ver con un amigo o alguien cercano” puesto que ya se trata del pudor, de la intimidad de otra persona. Aunque en su escritura dice que hay una mediación que lo aleja de ese exhibicionismo puesto que “Aún cuando me revelo a mí mismo en mis libros, no los percibo como una mirada sobre mi vida.

Por otro lado, para Sylvain Pattieu el hecho de poner una cierta distancia entre la vida y la escritura no es una elección, sino una imposición puesto que “No somos siempre los mismos, somos dependiendo de la persona con la que estamos.” Y en la literatura el escritor está consigo mismo y con el lector, lo que provoca una forma de relato particular, especial. Además, para él, la literatura es también una posición con respecto a uno mismo y a la sociedad: “Escribir es forzosamente un compromiso.” Así para Pattieu aún cuando se escribe una ficción histórica, como en su caso, no es posible disociarse del todo de sí mismo y de su cultura. “Uno escribe con su época así que hay forzosamente preocupaciones de hoy que se esconden en el libro”. Lo que es completamente lógico si tomamos en cuenta que “La literatura crea en dos sentidos: en el particular y en el común.

 

Sylvain PATTIEU, Alexandre GEFEN, Eric REINHARDT y Eduardo CASTILLO.