Librero en la era digital

“Ese mundo desaparecido” de Dennis Lehane

Padre de un niño de diez años al que adora, el antaño todopoderoso Joe Coughlin casi ha logrado cortar amarras con su turbulento pasado, aunque no del todo, pues ejerce de consejero del importante clan mafioso de los Bartolo. Pese a ello, lleva una vida más o menos tranquila hasta que dos hechos inquietantes vienen a perturbarla: la aparición del fantasma de un chico que le resulta vagamente familiar, y, mucho más grave, el soplo de que alguien ha puesto precio a su cabeza y planea matarlo durante el Miércoles de Ceniza. Así pues, entre su tarea de mediador entre clanes mafiosos al borde del conflicto y sus pesquisas para descubrir quién quiere acabar con él, Joe se verá retrotraído a los viejos tiempos, aquellos años de traiciones y venganzas, bañados en sangre, donde cada día podía ser el último. Y es que tal vez haya llegado al fin la hora de pagar por sus pecados.

 


Lehane nos da a concoer poco a poco la vida de Joe, nos presenta las cosas como él las ve y de repente, nos encontramos leyendo preocupados pensando quién quiere arreglarle las cuentas y cómo evitarlo. Nos sentimos dentro, como uno de los hombre de a pié o una de las mujeres de mano. Y así, a lo largo de la lectura vamos viendo cómo desaparece ese mundolenta pero seguramente.

Y no podemos sino compartir la visión de Monthooth Dix: “Daba la sensación de que lo único que uno aprendía al hacerse mayor era que siempre llegaba una nueva hornada de gente dispuesta a cometer las mismas estupideces que la anterior.”

 

Dennis Lehane

 

Dennis Lehane nació en 1965 en Dorchester. Inició su carrera de escritor en 1994 con “Un trago antes de la guerra”, con la pareja de detectives privados Patrick Kenzie y Angela Gennaro. Entre sus novelas publicadas se encuentran “Mystic River”, “Shutter Island” que fueron llevadas a la pantalla grande. Sus libros han sido traducidos a veintidós idiomas, fue escogido por la revista The Hollywood Reporter como uno de los veinticinco escritores más influyentes de Hollywood y además ganó el Premio Pepe Carvalho de este año.

 

Además, como una vez que se le toma gusto al ambiente de estas novelas, siempre se quiere más, te presentamos tres opciones para continuar con esta experiencia de lectura:

 

Por último, te invitamos a conocer el catálogo digital de Ediciones Salamandra.

Sugerencias de lecturas

Nuestras sugerencias de lecturas por lista temática para este verano. Haz clic sobre el recordatorio para acceder a la lista 😉

 

“Un cadáver en Port du Bélon” de Jean-Luc Bannalec

Una excelente opción para llevarse a la playa. Si bien este libro pertenece a una serie, es autoconclusivo y puede leerse, como todos los otros, de forma independiente.

Ha aparecido un cadáver en Port du Bélon, noticia que el comisario Georges Dupin recibe con preocupación teñida de un cierto alivio porque le salvará del seminario sobre «Técnicas sistémico-sistémicas del interrogatorio en la investigación» al que le han obligado a asistir. Pero cuando Dupin llega a la pequeña localidad bretona, no hay rastro del cuerpo ni indicios de que se haya cometido ningún asesinato. Poco después, sentado en el restaurante donde se sirve el marisco más fresco del mundo, escucha el testimonio, confuso y extraño, de la mujer mayor que alertó a la policía. Y su instinto le dice que ha de creerla.

 

La serie del Comisario Dupin tiene como escenario la región de Bretaña. Ubicada en el extremo oeste de Francia, la Bretaña es considerada como una tierra fría y lluviosa, cuna y remanso de la cultura celta, es una tierra de gran tradición y mucho orgullo local.
Conocida especialmente por sus mariscos, su producción de lacteos y su sidra es una tierra encantada con alrededor de 3 millones de habitantes y una densidad promedio es de 120 habitantes por kilómetro cuadrado.

Mapa general de Bretaña.

La Gwenn ha du, bandera de la región

 

“Hay personas que te hacen feliz cuando llegan, y otras que te hacen feliz cuando se van.”
-dicho bretón

 

Además de ser una historia entretenida, en su lectura se aprende mucho sobre la cultura bretona, las festividades celtas y sobre todo, sobre las ostras. Su cultivo, venta y degustación se encuentran descritos a todo lo largo del libro, sin que ello pese en lo más mínimo. Al contrario, según se va adentrando uno en la lectura, le sobrevienen ganas desesperantes y desesperadas de hacerse con una buena docena de ostras y un buen vino para acompañarlas. Así, ¿qué mejor que mostrarles las palabras más utilizadas en el libro con una pequeña ostra?

Por supuesto, les invitamos igualmente a leer los otros tres tomos de esta serie (autoconclusivos todos) disponibles también en nuestro catálogo:

 

Por si no lo sabías, en nuestra librería tenemos una etiqueta de versión original que señala el orígen del autor o bien el idioma en el que fue escrito el libro. Si quieres leer más libros policiacos de literatura francófona, te invitamos a que hagas clic aquí: Policiacas y de misterio / Literatura francófona

Por otro lado, también puedes encontrar el catálogo de la editorial Grijalbo en uestra página haciendo clic aquí.

Y finalmente te dejamos con una cita del libro que nos ha gustado mucho:

” Y no era que estuvieran acostumbrados a la lluvia. No, era por dos motivos importantes: que solo era un fenómeno meteorológico y que había cosas más importantes, como, por ejemplo, la vida. A nadie se le ocurriría cancelar una de las múltiples fiestas a causa de la lluvia. “

“El laberinto de los espíritus” de Carlos Ruíz Zafón

“El Laberinto de los Espíritus” es un relato electrizante de pasiones, intrigas y aventuras. A través de sus páginas llegaremos al gran final de la saga iniciada con La Sombra del Viento, que alcanza aquí toda su intensidad y calado, a la vez que dibuja un gran homenaje al mundo de los libros, al arte de narrar historias y al vínculo mágico entre la literatura y la vida.

Puesto que de palabras se trata, una ilustración con las más utilizadas por Zafón en este laberinto de espíritus:

Aunque el libro se puede leer de forma independiente, te sugerimos adentrarte en “El cementerio de los libros olvidados” desde el principio. En cuentra los otros tomos haciendo clic en las carátulas.

 

Carlos Ruíz Zafón es también creador de la serie “La niebla” que tenemos igualmente disponible en catálogo:

 

También, paséate por el laberinto de Barcelona con esta carta de localización. No dudes en hacer zoom para ver las cosas con más detalle y dar clic en los íconos para leer extractos y citas del libro 😀

 

También y si te agradan las novelas que transcurren durante la Guerra Civil española o la dictadura de Franco, te sugerimos estos tres títulos que también hemos geolocalizado en este blog:

 

Por último, nos han comentado que les gusta mucho leer frases de los libros en las reseñas, así que aquí les compartimos algunas:

  • “Entonces abría los ojos y su mirada embrujada de recuerdos se clavaba en la mía.”
  • “Los recuerdos que uno entierra en el silencio son los que nunca dejan de perseguirle.”
  • “—Empiezo a tener la vaga impresión de que se rescata usted solita sin necesidad de socorro alguno y que su ignorancia es de menor calado que su atrevimiento, señorita Gris.”
    Leer la continuación del artículo »

Crónicas de Junio

Los libros más reseñados en la blogósfera del mes de junio. Haz clic sobre el título en la figura para ir a la página del libro.

“Belgravia” de Julian Fellowes

Del creador de Downton Abbey, Julian Fellowsnos llega Belgravia.

<< La noche del 15 de junio de 1815 la flor y nata de la sociedad británica se reúne en Bruselas para celebrar una fiesta que se convertirá en una de las más trágicas de la historia: el baile de gala de la duquesa de Richmond en honor del duque de Wellington. Al día siguiente, muchos de los apuestos jóvenes que han acudido a la recepción se encontrarán luchando, y muriendo, en el campo de batalla de Waterloo.

Para la joven Sophia Trenchard, la bella hija de un próspero comerciante, esta es la noche que lo cambiará todo. Pero solo veinticinco años más tarde, cuando los ambiciosos Trenchard se muden al nuevo barrio de moda en Londres, Belgravia, comenzarán a conocerse las repercusiones de ese momento. Porque en este incipiente mundo, en el que los emergentes nuevos ricos se codean con la más arraigada aristocracia, hay quienes prefieren que los secretos del pasado sigan enterrados. >>

 

Puedes leer un extracto de la novela aquí abajo o también si quieres, puedes pasearte por nuestra sección de ficción histórica dedicada al siglo XIX haciendo clic sobre este conjunto de palabras que hicimos tomando las más utilizadas en la novela de Belgravia:

 

EXTRACTO: El baile antes de la batalla

El pasado, como tantas veces nos han contado, es un país extranjero donde las cosas se hacen de manera distinta. Puede que esto sea cierto. De hecho, es cierto de forma patente cuando se trata de moral y de costumbres, del papel de la mujer, del gobierno de la aristocracia y de un millón más de elementos de nuestras vidas diarias. Pero también hay similitudes. La ambición, la envidia, la ira, la avaricia, la bondad, la abnegación y, sobre todo, el amor han sido siempre motivaciones igual de poderosas que ahora. Esta historia habla de personas que vivieron hace dos siglos y, sin embargo, muchos de sus anhelos, de sus agravios, de las pasiones que ardían en sus corazones se parecían en gran medida a los que vivimos hoy, en nuestros días…

No parecía un país al borde de la guerra; menos aún la capital de un país desgarrado de un reino y anexionado a otro menos de tres meses antes. Bruselas en junio de 1815 podía haber pasado por una ciudad en fête, con concurridos puestos de vivos colores en los mercados y coches abiertos pintados en tonos alegres recorriendo deprisa las avenidas, transportando a grandes damas y a sus hijas a compromisos sociales de suma importancia. Nadie habría sospechado que el emperador Napoleón avanzaba con su ejército y podía acampar a las afueras de la ciudad en cualquier momento.
Nada de esto resultaba de gran interés para Sophia Trenchard mientras se abría paso entre el gentío con un gesto de determinación que hacía difícil creer que tuviera solo dieciocho años. Como cualquier muchacha de buena familia, y con mayor razón por encontrarse en tierra extranjera, iba acompañada de su doncella, Jane Croft, de veintidós años, cuatro más que su señora. Aunque si hubiera hecho falta decir cuál de las dos tendría que proteger a la otra de un encontronazo con un transeúnte habría sido Sophia, que parecía dispuesta a todo. Era bonita, muy bonita incluso, con esa fisonomía británica clásica de pelo rubio y ojos azules. Pero el gesto decidido de su boca dejaba claro que no era una joven que necesitara el permiso de mamá para embarcarse en una aventura.
—Date prisa o se habrá ido a almorzar y habremos venido en balde.
Estaba en ese momento de la vida que casi todos debemos atravesar, cuando la infancia ha quedado atrás y una falsa madurez, libre aún de las trabas de la experiencia, le da a uno la sensación de que cualquier cosa es posible, hasta que la llegada de la verdadera edad adulta demuestra de manera concluyente que no es así.
—Voy lo más deprisa que puedo —murmuró Jane y, como para probar sus palabras, un húsar apresurado la empujó y ni siquiera se detuvo a averiguar si le había hecho daño—. Esto parece una batalla campal.
Jane no era una belleza, como su joven señora, pero tenía un rostro vivaz, fuerte y rubicundo, más idóneo acaso para recorrer caminos rurales que las calles de una ciudad.
Era una muchacha decidida y a su joven señora le gustaba por ello.
—No te dejes avasallar.
Sophia casi había llegado a su destino, después de dejar la calle principal y entrar en un patio que en otro tiempo pudo haber sido un mercado de ganado, pero ahora había sido requisado por el ejército y convertido en lo que semejaba un depósito de suministros. Grandes carromatos descargaban estuches, sacas y cajas que se transportaban a almacenes de los alrededores y había lo que parecía ser una marea constante de oficiales de todos los regimientos que conversaban y en ocasiones discutían mientras se desplazaban en grupos. La llegada de una mujer joven y atractiva con su doncella despertó, como es natural, cierto grado de atención y las conversaciones, por un instante, disminuyeron y casi cesaron.
—Por favor, no se molesten —dijo Sophia mirando tranquilamente a su alrededor—. He venido a ver a mi padre, el señor Trenchard.
Un hombre joven se adelantó.
—¿Conoce el camino, señorita Trenchard?
—Sí, gracias.
Se dirigió hacia una entrada de aspecto ligeramente más importante del edificio principal y, seguida de la trémula Jane, subió las escaleras hasta el primer piso. Allí encontró a más oficiales, al parecer esperando a ser recibidos, pero era una norma que Sophia no tenía intención de acatar. Abrió la puerta.
—Quédate aquí —ordenó.
Jane dio un paso atrás, bastante complacida con la curiosidad de los hombres.
La habitación en la que entró Sophia era grande, luminosa y amplia, con un hermoso escritorio de suave caoba y otros muebles de estilo acorde, pero era un espacio destinado a los negocios más que a la vida social, un lugar para trabajar, no para divertirse. En un rincón, un hombre corpulento de cuarenta y pocos años estaba sermoneando a un oficial de uniforme reluciente.
—¿Quién demonios ha venido a interrumpirme? —Se giró, pero al ver a su hija su estado de ánimo cambió y una sonrisa cariñosa iluminó su cara roja de enfado—. ¿Y bien? —dijo, pero la hija miró al oficial. El padre asintió—. Capitán Cooper, si me disculpa…
—Por supuesto, Trenchard.
—¿Cómo que Trenchard?
—Señor Trenchard. Pero necesitamos la harina esta noche. El oficial al mando me hizo prometer que no volvería sin ella.
—Y yo prometo hacer todo lo que esté en mi mano, capitán. —Saltaba a la vista que el oficial estaba irritado, pero tuvo que contentarse con esa respuesta porque no iba a recibir otra mejor. Se retiró con una inclinación de cabeza y el padre se quedó a solas con su hija.
—¿La tienes? —Su nerviosismo era palpable. Había algo conmovedor en su entusiasmo: ese rollizo, casi calvo maestro de los negocios de repente se mostraba tan excitado como un niño la víspera de Navidad.
Muy lentamente, alargando el momento al máximo, Sophia abrió su ridículo y sacó con cuidado unas tarjetas de cartón blanco.
—Tengo tres —contestó, saboreando su triunfo—. Una para usted, una para mamá y una para mí.
Casi se las arrancó de la mano. De llevar un mes sin comida ni agua no habría estado más ansioso. La caligrafía era sencilla y elegante.

El padre miró la tarjeta.
—Supongo que lord Bellasis sí estará invitado a cenar.
—Es su tía.
—Claro.
—No habrá cena. Por lo menos no una formal. Solo la familia y unos pocos conocidos que están alojados en la casa.
—Siempre dicen que no hay cena, pero luego suele haberla.
—¿No esperaría usted que nos invitaran?
Lo había soñado, pero no lo había esperado.
—No, no. Esto es más que suficiente.
—Dice Edmund que después de medianoche habrá sobrecena.
—No le llames Edmund delante de nadie que no sea yo. —Con todo, su estado de ánimo seguía siendo alegre, la decepción momentánea ya sustituida por el pensamiento de lo que les deparaba el futuro—. Tienes que volver con tu madre. No le va a sobrar tiempo para los preparativos.
Sophia era demasiado joven y estaba demasiado llena de confianza inmerecida para ser consciente de la magnitud de lo que había logrado. Además, era más práctica para aquellas cuestiones que su deslumbrado padre.
—Es tarde para encargar nada a medida, papá.
—Pero no para hacer unos arreglos.
—No va a querer ir.
—Sí va a querer, porque tiene que hacerlo.
Sophia hizo ademán de ir hacia la puerta, pero le vino a la cabeza otro pensamiento.
—¿Cuándo se lo decimos? —inquirió mirando a su padre.
La pregunta pilló a este por sorpresa y empezó a juguetear con la leontina de oro de su reloj de bolsillo. Fue un momento incómodo. Las cosas eran exactamente igual que un instante antes, y sin embargo, de alguna manera, el tono y el significado habían cambiado. Cualquier observador externo se habría dado cuenta de que el tema tratado de pronto era algo más serio que la elección de vestido para el baile de la duquesa.
Trenchard fue de lo más rotundo en su respuesta.
—Aún no. Hay que hacerlo todo en el momento oportuno. Que él nos dé las indicaciones. Ahora vete. Y dile a ese cretino que pase.
La hija hizo lo que le pedía y salió de la habitación, pero en su ausencia James Trenchard siguió extrañamente distraído. De la calle llegaron gritos y se acercó a la ventana para mirar a un oficial y a un tendero discutir.
Luego se abrió la puerta y entró el capitán Cooper. Trenchard le saludó con una inclinación de cabeza. Era el momento de volver al trabajo.

Por último, te invitamos a conocer el catálogo de Editorial SUMA haciendo clic aquí.

¡No dudes en dejarnos tus comentarios y compartir tu experiencia lectora!

PM

Crónicas de mayo

Como cada mes, te presentamos de forma divertida los libros más reseñados y comentados por los periódicos, la crítica e internet. Te recordamos que todos ellos los puedes encontrar día a día en nuestra sección “Leídos en la web“. Por último, si quieres ver un libro en particular, haz clic sobre su nombre.

Zoom a “Si no despierto” de Lauren Oliver

La escritora estadounidense Lauren Oliver es la autora de esta novela juvenil de super ventas que ha sido recientemente estrenada en la pantalla grande.

Para Samantha Kingston, una de las chicas más populares del instituto, el viernes 12 de febrero debería ser un día más en su fácil vida. Y lo es, hasta que esa noche muere en un terrible accidente. Pero Samantha vuelve a despertar una y otra vez en la mañana del viernes 12 de febrero, reviviendo hasta siete veces el que debía ser el último día de su vida. Tiene una semana por delante para darse cuenta de que en su mano está realizar pequeñas modificaciones… que pueden cambiarlo todo.

Para darte una idea del tono del libro, te compartimos una nube de palabras con las más usadas en el texto

Para ir a la noticia del libro basta con que hagas clic en la portada:

 

Te invitamos igualmente a que conozcas nuestra sección de Novela Juvenil haciendo clic aquí.

 

Y por supuesto, te compartimos la banda de la película:

Crónicas de abril

Como cada mes, te presentamos de forma divertida los libros más reseñados y comentados por los periódicos, la crítica e internet en el pasado mes. Para ir a la noticia de un libro en particular, haz clic sobre su nombre.

Novelas negras, policiacas, de misterio, de la A a la Z

De la A a la Z, el especial de Novela Policiaca, negra y de misterio. Para encontrar el libro que hemos seleccionado,  ve a la lista de definiciones y haz clic sobre la palabra que te ha llamado la atención.

Misterio y sorpresa 😉

Asesino:
Pieza clave del género. Si la trama está bien hecha puede que no te lo esperes. O al revés y puede que sí. Puede ser uno o varios, o nadie. Hay tantas posibilidades como libros.

Bala:
Los casquillos y el calibre suelen ser elementos importantes a la hora de seguir las pistas.

Cuerpo:
Del delito o el de una mujer fatal, según los gustos.

Delito:
Sin pruebas no hay delito, ¿cierto?

Escena:
Esa en la que los personajes de CSI encuentran todas las pruebas necesarias para atrapar al culpable, pero que en la literatura nos transporta mucho más allá de una prueba de ADN.

Fuga:
De prisioneros, de información o de dinero. Buena o mala, depende del punto de vista.

Guantes:
Para evitar dejar huellas, mancharse las manos o golpear al descarado que insinúe que la falda está muy corta.

Huella:
Dactilar casi siempre, pero puede ser de un zapato o de un cuchillo o de cualquier cosa que el autor imagine.

Inspector:
Figura clave del género.

Juez:
Porque no sólo hay que dictar sentencia, también hay que firmar órdenes de arresto, autorizaciones de cateo, peticiones y muchas cosas más, ¿no?

Kilo:
de oro, de mercancía, de plomo… ¿en qué pensaron ustedes?

Linterna:
Herramienta básica en cualquier entrada ilegal a cualquier sitio.

Mentira:
Piadosa o no, puede cambiar todo el curso de una investigación.

Noche:
Eterna cúmplice de todo tipo de actos inconfesables.

Obscuridad:
Ahí donde suelen esconderse las verdades hasta que alguien logra sacarlas a la luz.

Policía:
Un elemento del género que no podíamos omitir en este alfabeto.

Quién:
Es la pregunta que nos hacemos todos: ¿quién es el culpable, quién sabía, quién los va a sacar de esta?

Rastro:
Lo que hay que borrar si uno no quiere tener problemas después. O lo que hay que seguir si se quiere saber un poco más. Depende de qué lado se esté.

Sangre:
Azul, noble, pura, en las manos, en el piso, en el laboratorio de pruebas.

Tráfico:
De influencias, de dinero, de drogas, de armas. En general, algo de lo que uno debe alejarse.

Urgencia:
Nunca es buena. Y por lo general, citando a Mafalda: lo urgente le quita tiempo a lo importante. Hasta en la literatura policiaca.

Violación:
A la ley, a las reglas, al protocolo o a una mujer. Por lo general, una palabra odiosa.

Whisky:
Lo que hay que tomarse a veces para aclararse las ideas o entrar en calor. O hasta para taparle el ojo al macho si uno anda de encubierto.

Xenofobia:
Cáncer de la sociedad actual que se controla (y a veces hasta se cura) poniéndose realmente en los zapatos de los demás.

Yacer:
De preferencia hay que evitar encontrarse en esa situación. No suele ser algo bueno.

Zanja:
Lugar en donde uno puede amanecer si se topa con la gente equivocada. También puede servir como refugio o escondite. En todo caso, es un lugar a evitar.